Nacida en París el año 1843, Marie Anne Adelaide LeNormand está considerada como la mayor cartomante de toda la historia. Fue una gran influencia en toda la ola de cartomancia que tuvo lugar en Francia sobre el siglo 18.
De pequeña ya sabía manejar a la perfección, clara señal de que estábamos ante una mente privilegiada de la época.
Como las barajas que usaba no satisfacían al cien por cien sus necesidades psíquicas, decidió crear su propio tarot.
Gracias a este paso, Marie Anne acabó de consagrarse en este mundo, y hoy en día es uno de los buques insignia del tarot mundial.
Este mazo no resulta demasiado conocido alrededor del mundo, ni por expertos ni por principiantes del tarot. Sin embargo, conviene destacar ciertos aspectos que lo hacen único y ciertamente especial entre todos los demás existentes.
Todas o casi todas las plantas que están indicadas para realizar algún tipo de magia están representadas en este tarot, por eso adquiere este nombre tan expresivo.
Este tarot está compuesto por un total de 78 cartas realizadas totalmente a mano. La principal peculiaridad de este mazo es el hecho de que todas sus cartas son una especie de collage fotográfico, algo que hasta la fecha era totalmente novedoso en el mundo del tarot. Fue gracias a esto que el mazo de la rosa azul fue ganando popularidad y renombre hasta el día de hoy, en el que gracias a su sangre fresca, su innovación, su remodelado o como se le quiera llamar, se ha convertido en uno de los más conocidos y usados en todo el mundo, tanto por principiantes como por expertos del tarot.
Se cree que la tirada del árbol de Lukor fue inventada por un alquimista y mago de la época del Renacimiento. Gracias a su sencillez podemos obtener conocimiento tanto del pasado, del presente y del futuro de nuestro consultante.